jueves, 26 de abril de 2012

sábado, 14 de abril de 2012

Defender la alegría


Defender la alegría como una trinchera 
defenderla del escándalo y la rutina 
de la miseria y los miserables 
de las ausencias transitorias 
y las definitivas 

defender la alegría como un principio 
defenderla del pasmo y las pesadillas 
de los neutrales y de los neutrones 
de las dulces infamias 
y los graves diagnósticos 

defender la alegría como una bandera 
defenderla del rayo y la melancolía 
de los ingenuos y de los canallas 
de la retórica y los paros cardiacos 
de las endemias y las academias 

defender la alegría como un destino 
defenderla del fuego y de los bomberos 
de los suicidas y los homicidas 
de las vacaciones y del agobio 
de la obligación de estar alegres 

defender la alegría como una certeza 
defenderla del óxido y la roña 
de la famosa pátina del tiempo 
del relente y del oportunismo 
de los proxenetas de la risa 

defender la alegría como un derecho 
defenderla de dios y del invierno 
de las mayúsculas y de la muerte 
de los apellidos y las lástimas 
del azar 
y también de la alegría.




Mario Benedetti

viernes, 6 de abril de 2012

Nos olvidamos del mundo?

Dicen que es absurdo contar el tiempo... pero yo creo que es importante saberlo, hacerlo ayuda a recordar viejos momentos, tanto buenos como malos, permite hacer balances y darle el valor que corresponde... dos meses... se dice rápido pero han dado para mucho.



lunes, 2 de abril de 2012

Momentos especiales

Una noche más, tumbado sobre la cama, veo una serie, como alguna golosina, me tapo con la manta, bebo una taza de té verde... veo escenas de amor pero esta vez me parecen preciosas, me fijo en los pequeños detalles, descubro miradas, roces, gestos... mi piel se eriza, me toco con las manos incluso se me humedecen los ojos... mi mente imagina, se funde en lo que ve... siente un cúmulo de sensaciones, imagenes, sabores, e incluso olores... la diferencia de una noche cualquiera está en  poder sentirte a mi lado, esas miradas de complicidad, los gestos, e incluso bostezos... las caricias, tu atención, besos... esos pequeños detalles hacen de los momentos verdaderamente especiales.